|
Seguono due documenti
redatti dalla Comunità di Pace di San José de Apartadó, nel
primo si denuncia l’uccisione della giovane ventisettenne
YORBELI AMPARO RESTREPO FLOREZ. Il 2 ottobbre, la ragazza si
trovava in un autobus pubblico quando degli uomini armati, che
nel sottostante documento vengono identificati come
paramilitari, sono entrati sul mezzo ed hanno ordinato che
scendessero tutti meno che YORBELI AMPARO RESTREPO FLOREZ. Il
mezzo è poi ripartito con a bordo solo gli uomini armati e la
ragazza. Quando il mezzo è stato ritrovato alle ore 18 e vi era
il corpo della giovane privo di vita.
Nel secondo documento la
Comunità di Pace di San José de Apartadó ci informa, inoltre,
che alle ore 16:00 del 2 di ottobre, in un posto di blocco dell’esercito,
è stata fermata Uberlina ed i militari l’anno accusata di
essere una guerrigliera. La ragazza è stata sottoposta ad una
forte pressione psicologica allo scopo di farle confessare di
essere una guerrigliera e di farle accettare di lavorare come
informatrice per l’esercito: Uberlina è stata minacciata di
subire la medesima sorte di YORBERIS RESTREPO (ragazza
assassinata in quello stesso giorno, il 2 ottobre, ed
ufficialmente ritrovata morta alle ore 18, momento in cui è
stato rinvenuto il suo corpo in un quartiere periferico della
città di Apartadó: risulta difficile capire come mai, 2 ore
prima del ritrovamento del suo cadavere, l’esercito sapesse
della sua morte) ed è stata portata alla caserma della polizia
di Apartadó verso le ore 19:00. A Urbelina è stato chiesto con
insistenza di dichiarare il carattere guerrigliero della
Comunità di Pace di San Josè de Apartadó ed in particolare di
identificare come guerriglieri i suoi principali coordinatori;
richieste che sono state coraggiosamente respinte dalla ragazza.
Il giorno 7 ottobre Urbelina è tornata a casa.
Sempre in questo secondo
documento la Comunità di Pace denuncia, pure, l’intensificazione
delle minacce dei paramilitari e dei militari circa la
realizzazione di nuovo un blocco economico che impedisca agli
abitanti della Comunità di Pace di San José di rifornirsi del
cibo necessario per la propria sopravvivenza e di esercitare le
proprie attività commerciali.
LOS PARAMILITARES SIGUEN SU
ACCIONAR DE TERROR Y MUERTE
La Comunidad de Paz de
San José de Apartadó deja constancia de nuevas acciones de
muerte; los hechos que ponemos a consideración de la historia y
la humanidad son:
- El día 30 de septiembre a
las 6 p.m. en el retén del ejército, ubicado en la vía
Apartado - San José en la vereda La Balsa, fueron decomisaron
dos mercados: uno del señor Arcenio Graciano y otro de un niño
de 12 años. El ejército justificó este decomiso diciendo que
los mercados eran para la guerrilla, que pronto acabarían con
esa h.p. comunidad, y que no dejarían pasar absolutamente nada.
Las dos personas dueñas del mercado les dijeron que eso era
falso y les pidieron que se los entregaran. Los militares les
dijeron que si no eran guerrilleros, bajarían por los mercados
al otro día; las dos personas bajaron al otro día y los
militares le entregaron los mercados pero de nuevo los
insultaron de guerrilleros.
- El día 2 de octubre a las
12:30 p.m. fue interceptado un vehículo de servicio público
que cubría la ruta Apartadó-San José. A la altura de la
Electrificadora, en la salida de Apartadó, cuatro paramilitares
detuvieron el carro y se montaron en él. A dos minutos de allí,
en el barrio Mangolo, hicieron parar nuevamente el carro y le
ordenaron a los pasajeros que se bajaran todos menos YORBELI
AMPARO RESTREPO FLOREZ de 27 años de edad. Los cuatro
paramilitares comenzaron a insultar a la gente diciéndoles que
de nuevo comenzaban acciones para acabar con esa comunidad de
paz guerrillera, que toda la gente que vivía de San José hacia
arriba eran guerrilleros y que iban a acabar con todos, así
mismo que iban a recomenzar el bloqueo hacia San José; antes de
seguir en el carro, junto con el conductor y Yorbeli, les
dijeron a los demás pasajeros que estuvieran tranquilos que a
Yorbeli la soltaban al rato. Los paramilitares se llevaron los
mercados y los paquetes que traía la gente. Como a doscientos
metros de allí, frente a la empacadora donde han permanecido
siempre los paramilitares, le dieron vuelta al carro hicieron
bajar al conductor y se llevaron el carro y a YORBELI en él.
Hacia las 6:00 p.m. la
Defensoría del Pueblo informó a la comunidad que habían
encontrado un cuerpo con las características de ella en el
barrio la Chinita de Apartadó. Efectivamente luego se comprobó
que se trataba del cuerpo de YORBELI RESTREPO.
Estas nuevas acciones
evidencian el accionar conjunto de la Fuerza Pública y los
paramilitares. Estas muertes se dan en una carretera
militarizada en donde los paramilitares actúan con total
libertad. Es preocupante también que los militares anuncian las
acciones de muerte que luego los paramilitares ejecutan, tal y
como viene sucediendo durante estos ocho años y de lo cual
hemos dejado constancia a la humanidad. El asesinato de YORBELI
AMPARO RESTREPO quien vivía en San José, evidencia el accionar
conjunto de los militares y los paramilitares ya que el señor
Wilmar Durango, quien trabaja y anda con el ejército, la había
amenazado de muerte. Pedimos la solidaridad nacional e
internacional para que todos estos hechos no queden impunes,
para que el accionar de muerte contra la comunidad pare y los
planes de muerte cesen. Agradecemos nuevamente el apoyo y la
solidaridad con nuestro caminar y reiteramos que, pese a todas
las acciones muerte con que tratan de acabarnos, nos
mantendremos firmes en nuestros principios de vida, solidaridad,
no impunidad y de neutralidad frente a cualquier actor armado.
COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSE
DE APARTADO
Octubre 3 de 2004
EL BLOQUEO Y LA BUSQUEDA DE
LA DESTRUCCION DE LA COMUNIDAD SE MANTIENEN
La Comunidad de Paz de San José
de Apartadó quiere nuevamente dejar constancia de acciones de
terror que evindencian la búsqueda de aniquilar nuestro proceso.
Los hechos que ponemos a consideración del mundo y la historia
son los siguientes:
- El sábado 2 de octubre de
2004 a las 4 p.m. en el retén militar ubicado en la vereda La
Balsa, en la vía Apartadó-San José, fue detenida la menor de
edad UBERLINA DEL SOCORRO DELGADO. Un uniformado que se
presentó como reinsertado se le acercó y le dijo que ella era
una guerrillera y que su alias era Lili; Uberlina le contestó
que eso era falso, que ella no era guerrillera. Los militares
que estaban en el retén le dijeron que tenía que confesar e
incorporarse al plan de reinserción para trabajar con ellos.
Ella dijo que no se acogía a ningún programa porque no era
guerrillera; al ver esto, el comandante de la tropa que estaba
allí empezó a gritarle y le dijo que si no colaboraba con
ellos y decía que era guerrillera le iba a pasar igual que a
YORBELIS RESTREPO. Uberlina, al verlos tan furiosos, dijo que
aceptaba acogerse al plan de reinserción. Entonces, como a las
7 p.m., la llevaron a la estación de policía en Apartadó.
Allí la policía y gente que se le presentó como la SIJIN, le
preguntaban por la guerilla, ella les contestaba que no sabía
nada, que ella no era guerrillera; le preguntaban por la
comunidad y le decían que la comunidad era guerrillera, que les
colaborara testificando contra los líderes de la Comunidad de
San José diciendo que eran guerrilleros, especialmente contra
Wilson y Gildardo y otros. Uberlina les contestó que la gente
de la Comunidad de Paz eran neutrales, que ella vivía en la
vereda Buenos Aires, que esa gente de la comunidad no era
guerrillera y no se le veía nunca en nada de guerrilla, que
ella no testificaba nada de eso. Enseguida la llevaron a ver el
cadáver de Yorbelis Restrepo para que la reconociera, ella la
reconoció, luego la llevaron a donde otro hombre que se le
presentó como fiscal quien le preguntó que si a Yorbeli la
habían matado por ser guerrillera y mocita (compañera
sentimental) de Arturo, que no lo negara. Ella le contestó que
Yorbelis no era guerrillera porque ella tenía una tienda y tres
niños pequeños y se le veía trabajando para mantenerlos.
Luego el supuesto fiscal le preguntó quién creía que había
matado a Yorbelis. Ella le respondió que creía que había sido
el ejército porque ellos (el ejército) la habían detenido y
la habían amenazado con que le iba a pasar lo mismo que le
había pasado a Yorbelis si ella (Uberlina) se negaba a
colaborar con ellos. Uberlina le dijo al fiscal que ni siquiera
sabía que habían matado a Yorbelis mientras que el ejército
sí sabía y que mientras decían que el cadáver lo habían
encontrado como a las seis, a ella la habían amenazado como a
las 4 de la tarde e incluso que el mismo ejército le amenazó
directamente con hacerle a ella lo mismo que a Yoberlis, o sea,
matarla. Al otro día la Defensoría del Pueblo llegó y le
preguntó a Uberlina por qué había dicho que era guerrillera,
ella explicó que por las amenazas de que la mataban pero que
ella no era nada. Luego la defensoría la llevó a Bienestar
Familiar y le decían que la mandaban a Medellín para acogerse
al plan de reinserción. Ella dijo que no, que ella no era
guerrillera y no se acogía a ningún plan, que quería volver a
su casa, ellos le dijeron que bueno que estuviera con la
comunidad que ellos la protegían. Cuando Uberlina subía de
nuevo a San José el día 7 de octubre en el retén del
ejército de La Balsa se le acercó un capitán del ejército y
le dijo que podía bajar tranquila que ellos habían cometido un
error, que podía estar tranquila.
- El sábado 2 de octubre de
2004, hacia las cinco de la tarde en el retén militar ubicado
en La Balsa, los militares advirtieron a un comerciante que
tiene una pequeña tienda en San José, y que en ese momento
estaba llevando compras para su tienda, que al que siguiera
subiendo mercado a San José lo iban a asesinar los paras;
también le propusieron que para que no le pasara nada trabajara
con ellos ( Es de anotar que esa misma tarde a las 6:30 la
comunidad fue avisada del asesinato de Yorbeli Restrepo quien
había sido retenida y luego asesinada por los paramilitares).
- El domingo 3 de octubre hacia
las 9 a.m. miembros de la policía le dijeron a familiares de
Yorbeli Restrepo en Apartadó, que todo estaba saliendo muy bien
para acabar con esa h.p. comunidad, que ya pronto iban a colocar
un puesto de policia en San José. También les dijeron que la
policía ya sabía que la comunidad se iba a desplazar si ellos
estaban allí y por eso estaban preparando la entrada de varias
familias para meterlas en las casas, incluso con paras. Que
ahora sí estaba casi listo el final de esa h.p. comunidad.
- El miércoles 6 hacia las 10
a.m. un grupo paramilitar de cinco hombres ubicado en tierra
amarilla, lugar donde muchas veces permanecen los paramilitares
y que está ubicado a diez minutos del retén del ejército en
La Balsa sobre la única vía Apartadó-San José, fue detenido
un comerciante que compra cacao; los paramilitares le dijeron
que tenía que vender el cacao en Apartadó y luego volver a
traerles el dinero; que advirtiera en San José que todo estaba
bloqueado y que, ahora sí, las condiciones estaban listas para
acabar con esa h.p. comunidad guerrillera.
Todos estos hechos evidencian
indudablemente las acciones conjuntas de la Fuerza Pública y
los paramilitares para destruir la comunidad. Así mismo los
planes de judicialización desde montajes y mentiras se hacen
evidentes Todo esto sucede a pesar de que la comunidad se
reunió el 28 de septiembre con el Vicepresidente Francisco
Santos quien afirmó que el Estado no buscaba destruir a la
comunidad y que el puesto de policía no se ubicaría dentro de
San José.
Sin embargo, la realidad es otra
y las acciones de muerte, robo y bloqueo evidencian hechos que
van en contravía de lo que se afirma en las reuniones. El
accionar paramilitar continúa igual al que hemos padecido
durante ocho años y la complicidad de las fuerzas militares es
evidente. Estamos en medio de un bloqueo de los paramilitares
que se da justo en lugares vecinos a donde se concentran los
llamados diálogos entre paras y gobierno. Todo esto evidencia
la farsa con que se pretende engañar al país y al mundo entero.
Por ello acudimos a la
solidaridad nacional e internacional para que los planes de
destruir la comunidad no se hagan realidad y no logren acabar
con nuestro caminar, así mismo que el bloqueo al que nos tienen
sometido cese. Nosotros seguimos firmes caminado con
transparencia y no renunciaremos a la buscar el respeto a la
población civil en medio de la guerra. Creemos en
construcciones de paz desde la solidaridad, la comunidad, la
neutralidad con los actores armados. Agradecemos nuevamente su
apoyo y solidaridad y sabemos que estos hechos atroces no
quedarán sin castigo ya que la humanidad y la historia
juzgarán los crímenes de lesa humanidad que vienen
cometiéndose durante tantos años contra la comunidad.
COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSE DE
APARTADO
Octubre 11 de 2004
|